Verán, la denominación "Andalucía" no tiene origen en el nombre morisco de Al Ándalus, como se ha tenido por cierto hasta la actualidad. Al Ándalus se trata de un exónimo, es una traducción al árabe del nombre original que tuvo Andalucía en la antigüedad y antes de la llegada de las razias musulmanas a la península. ¿Pero cuál es ese nombre? ¿Los andaluces de donde proceden? ¿Cómo pude averiguarlo? No imaginan lo que he de anunciarles, es demasiado asombroso, ya que descubrirán una historia sobre Andalucía y los andaluces que jamás llegaron ni por asomo a imaginar. Les transmitiré un conocimiento inédito que solo pude alcanzar a través de descifrar la escritura ibérica el 21 de Abril de 2012.
Los andaluces son descendientes de LYCIOS, al igual que parte de extremeños, portugueses, castellanos e incluso gallegos, todos son LUSI. Los andaluces son ANDA• LUSI, porque provienen de la región Adalia-Lucia. Pero, lógicamente ustedes se preguntarán, y no con poca razón ¿Cómo es posible? Siempre oímos decir que Andalucía era el Al Ándalus, sí, ciertamente, solo que hay algo que las crónicas nunca llegaron a contarnos, y es que navíos de la antigüedad tomaron un fuerte impulso surcando el Mediterráneo y llevaron a los cario, los lidios y los licios hasta las costas del sur de Andalucía. Se preguntarán por qué lo sé y en realidad es fácil. De no ser así, no tendríamos actualmente una población llamada Vélez en Málaga (Malaka Bel• ez) Ez es la declinación o desinencia del patronímico frigio que significa “hijo de”, ni tampoco tendríamos una Antequera, es decir y en otras palabras “La anterior Caría”, denominada aquí por (Anti•Karya) a resultas de la región de Asia Menor. Y de otra, Antalya•Lycia que derivó en Anda•Lucia.
Para cualquier etnólogo, descubrir nuestros orígenes, y hacerlo desde una ciencia social que estudie y compare las culturas del mundo antiguo con el actual, es una auténtica investigación antropológica. El estudio busca y establece relaciones entre características naturales desde diferentes aspectos. Investigar expresiones simbólicas transcendentales, que con el paso del tiempo se mantienen hoy casi intactas en el acervo popular, y desde tiempos ancestrales, es francamente emocionante. Con ello podemos conocer quienes fuimos, quienes somos, e incluso comprender quienes podemos llegar a ser en el futuro. Es epigenética, un acrónimo que significa “más allá de la genética”. Es una rama de la biología que estudia una herencia que no se secuencia en ADN, pero que sin embargo, penetra en nosotros, y la cedemos a nuestros descendientes, como si fuera parte de nuestro genoma, porque lo que está en nuestro ambiente, también forma parte de nosotros. Hablamos de cosas tan naturales y corrientes como la cultura, los bailes, la música, etc., pero también de algo más: de gustos, de gestos, de silencios, de formas de pensar, de hacer y de decir. El modo por el cual nos relacionamos con nuestro entorno.
Años más tarde, con las incursiones de los moriscos en nuestro país el nombre de la región homónima de Antal•Lycia se tradujo por el árabe “Al Ándalus”, pero dense cuenta que se trata de una traducción, un exónimo, para recobrar finalmente el modo del cual nunca dejó de llamarse, ANTALYTIA es decir el nombre original que en una contracción de nuestro dejo es Anda-Lucia. Los árabes adaptaron el etnónimo a su dialecto por el exónimo “Al Ándalus”. ¿Pero el nombre como transitó? De hecho nunca transitó, lo que ocurrió es que los moriscos la llamaban en su dialecto como es natural pero recuperó su nombre original tras la reconquista. Miren, Al- es el artículo que los árabes añadían a los nombres, es igual a lo que representan nuestros artículos "El" o "La". Y la “Y” griega entonces se vocalizaba como la “U”. La “T” fue sustituida por la “C”, y es que Antalya antiguamente era ya conocida como “Adalia”, es su acento andalusí de los licios traído desde las costas de la provincia de Antalya-Lycia. La prueba es que por ejemplo para nombrar a su diosa principal LETO, madre de Apolo, y eso está suficientemente acreditado de fuentes clásicas, dialectalmente en idioma Licio se la llamaba LEDA (mujer) -de Zeus-. TOLEDO es el caso nominativo, significa “LA LEDO” y VALLADOLID se trata de: BAL • LEDO • LID que significa “MADRE SEÑORA LETO” y se trata de TEÓNIMOS construidos con acrónimos, que es la sintaxis común ibérica. Nosotros, ustedes, somos ellos, los antiguos ELAZ que fueron llamados aquí con nombres genericos de los íberos y los celtíberos. En conclusión: AndaLucía es la antes Lycia.
Más tarde, los carios, lidios y licios avanzaron hacia el interior para asentarse también en el sistema central de la península y ser a quienes se les llamó celtíberos. Verán, tras ANDALUCIA siguieron avanzando hacia PORTUGAL, EXTRAMADURA, GALICIA y CASTILLA y si no vean el nombre de La Alcarria, es una voz que introduce un elemento árabe como es claro a la vista de todos: “Al-” y una pronunciación enfática de doble “r”, propia de su fonética, al pretender imitar el nombre original, con el acento puesto en la vocal “í”. Pero es que en árabe, “Al”, equivale a los artículos españoles de “el” o “la” , como saben, y, por tanto, lo que obtenemos es una “cacofonía” o una repetición innecesaria: La Alcarria, para escribirla correctamente, deberíamos hacerlo de este modo: Al Carria o La Carria, como prefieran ustedes, pero entonces se encontraran ante la nominación de origen auténtica, y no es otra que “La Caría”, que es el sitio de procedencia de los castellanos, los antiguos carpetanos, pues los árabes se limitaron a expresar, en su lengua, un nombre dado ya, y que no es otro que el que le dieron los celtíberos a esta región, recordando sus tierras de origen: La Caría.
Miren, habrán escuchado en muchas ocasiones, si no la han exclamado ustedes mismos, la famosa interjección: Carpe Diem, es decir, “disfruta el día”. Está pronunciada en latín, pero su origen está en el griego: καρπός “karpós”, que es de donde procede el nombre de Καρυο “Karuo” y que significa fruto. CARPETANO y CARIO es lo mismo, solo que Estrabón y otros eminentes geógrafos clásicos únicamente pudieron darnos nombres traducidos, no eran sus nombres auténticos, afortunadamente al poder leer las fuentes ibéricas eso me permitió conocer sus nombres originales y de quienes se trataba en realidad. Miren, Celtíbero y Heleno son palabras que no casan entre sí. Es por ello tan delicada y ardua mi tarea de rehacer y rehabilitar en su justa medida todo este enorme desatino, sabiendo que no podré hacerlo completamente, si no es con su apoyo y la ayuda de todos.
¿Alguien conoce acaso por qué se les llama lusitanos? Según los historiadores oficialistas: “Porque los romanos dieron ese nombre a la región formada por la actual Portugal y Extremadura”. Atiendan, por favor, porque hoy conocerán que ese nombre de ΛΥΣΙΤΑΝΟΣ “lusitanos” significa “LIBRES”. Hoy siguen llamándose de igual modo los portugueses, y hacen honor a su nombre gracias a notables celtíberos como Viriato. Los portugueses son lusos. Y aun no conozcan la verdadera razón, espero algún día tengan la oportunidad de leer esta publicación, y comprendan que de la raíz pre griega: λυσ “lus” nace su auténtica etimología. Pero es que los lusitanos, además de ser “lusos” eran “tanos”, es decir daban culto a los TITANES, “los inmortales”. Antiguos dioses helenos antes de la llegada de los dioses Olímpicos. Así que los Lusitanos no pudieron ser celtas en ningún caso. ¿Quiénes eran, entonces? Eran descendientes de los Lycios, y de sus leyes se dice que en parte eran cretenses y en parte carias; y tenían cierto uso muy particular en el cual no se parecían al resto de pueblos de la época, y es el de tomar el apellido de las madres y no de los padres. Se decía que si se les preguntaba quiénes eran o de qué familia procedían, respondían dando el nombre de su madre o de sus abuelas. Por esa razón, si una mujer libre se casaba con un esclavo, también sus hijos eran tenidos por libres. ¿Por qué VIRIA • TO llevaba un nombre femenino. ¿Cómo? Miren, TO es el equivalente a nuestro femenino singular “LA” y que usamos para designar palabras que tengan este mismo género, pero es que además VIRIA tiene la flexión en ese mismo sentido. En griego antiguo el artículo se colocaba al final. Y aun en el griego clásico “TO” incluso pudiera tener género neutro eso no importa, pues tanto en celtíbero como en castellano, la flexión que indica el femenino es la terminación con una "-A", y el nombre VIRIA no ofrece dudas.
Se conoce de buenas fuentes que los lycios poseyeron un potente ejército terrestre y una gran flota marítima 2.000 años antes de Cristo, tiempo el cual ya estaban establecidos como un estado poderoso y respetado. Se tienen referencias históricas de ellos desde la edad de bronce en numerosos textos egipcios e hititas. Licia fue llamada Lukka desde esas fuentes, y lo que es interesante de ver, es que en los textos antiguos, los lycios son nombrados como Lukka o Lukki, y quisiera observar que la “k” latinizada adopta y se convirtió en “c”, así que tenemos a los Luci o LUSSI en la Iberia oriental, a la vez que tenemos a los LUSI • TANOS en la Iberia occidental. ¿No les parece una cosa sin igual? Los lusitanos fueron antiguos helenos.
En cuanto al nombre de la península de Anatolia, lugar de procedencia de buena parte de nuestra cultura, proviene del antiguo nombre de la provincia de Antalya, y que junto a la isla de Delos, fueron un centro importante en los tiempos helénicos de culto a la diosa Leto y a sus hijos, los dioses gemelos: Apolo y Artemisa. Antalya estaba cerca de Janto, la antigua capital de Λυκία “Lycia”. Allí se encuentra el santuario a la familia de Leto: Letoon. Y es interesante, saber que la Liga Licia, fue un sistema político extraordinariamente relevante que Estrabón transcribió como de “estar juntos”. Según él, esta liga llegó a comprender alrededor de veintitrés ciudades-estado. La Hélade estuvo formada por tres regiones geográficas delimitadas: la zona helena continental, Asia Menor y las islas griegas. Estas constituyeron los pueblos Ἕλενος “helenos”, más tarde también los pueblos “griegos”. La Hélade, eran un conjunto de ciudades-estado que tenían una misma lengua, creencias y una cultura en común, pero, por el contrario, distintas políticas y además eran independientes entre sí. Los iberos fueron Ἕλαδε “hélade” y los celtíberos “helíades”, y que significa “los niños del sol”. Parece un buen nombre para los pobladores de estas tierras. En realidad se llamaban así, porque eran hijos de “Elio”, el dios del sol: Ελ significa “luz”, Λάς significa “tierra”. Ελλάς significa “La Tierra de la Luz”. ¡Qué nombre más bonito! ¿No les parece?
Haciendo referencia a quienes se encontraban al noroeste de la provincia Lycia de Antalya, se hicieron muy populares por la invención de novedosos juegos, algo que tuvo bastante que ver con nosotros, y especialmente con el carácter tan feriado y jocoso de mayorazgos andaluces. ¿Cómo? Sí, aun parezca impensable, eso que hace de los andaluces un pueblo por su talante tan saleroso y festivo se lo debemos al porte alegre de los lidios vecinos de la provincia Lycia de Antalya. Y uno de sus juegos tuvo mucho éxito entre nosotros, tanto que hasta llegó a convertirse en nuestra fiesta nacional y un gran festejo: Una suerte de correr toros y lidiarlos. Los Toros, no nos quepa duda eran de Lidia. A los toros de lidia, podrán verlos estampados en la extraordinaria cerámica de la región de λυδια “Lydia”, dónde se fundó la ciudad Lydia: ταῦρος, es decir en el “Monte Taurus”, de la península de Asia Menor. Por otro lado, si nos circunscribimos al flamenco, daré la palabra a un andaluz y guitarrista ilustre. Callaré para que sea él, quien nos hable sobre los orígenes verdaderos del flamenco: “Las escalas modales, o modos griegos eran usados en la Antigua Grecia como pautas de entonación para cantar los distintos himnos u odas a los dioses; como estándares melódicos...” “Las escalas modales son 7 y sus nombres derivan de las distintas provincias griegas: Se sabe que de estos 7 modos, los más primitivos eran el dórico, el frigio y el lidio. ESCALA DE MI modo Frigio (es la que los flamencos conocemos como escala de MI POR ARRIBA.) Cómo comprenderán, no añadiré ni una sola coma a las palabras del magistral guitarrista, y mejor maestro: Paco de Lucia. El 26 de Febrero de 2014, justo nos dejaba pero, queden aquí sus palabras en su reconocimiento.
Nuestro origen es heleno, porque la nuestra es una tierra Panhelénica, y sus inicios se encuentran tanto en la zona continental como en el mar Egeo y en Asia Menor. Miren, en latín Celtici significa “celta” pero hubo una confusión, ese es justo, también, el nombre que recibían muchas de las poblaciones Lycias en Asia Menor y no solo Licias. Eran Keltiki pero con el latín la “k” ibérica pasó a ser “c” (Ke-Ce). Hoy en turco es Çeltikçi, y naturalmente no eran celtas. Es un nombre que encontrarán en poblaciones de toda Turquía, en especial aquellas que antiguamente se encontraban en Galatia, Lycia y La Caria. Actualmente en ciudades de Burdur, Ankara, Mersin, etc. Esta confusión con los celtíberos tuvo efectos de una “bola de nieve” que condujo a un colosal galimatías, nunca mejor dicho. En nuestra península, los tuvimos en el suroeste como Lusitanos, en el noroeste como Lucenses y en el sistema central como Lutiakos, todos eran celtíberos, sí, pero no de La Céltica sino de La Lycia. No se trataba de celtas con ritos celtas y un idioma celta, bien al contrario era un mestizaje con un idioma y costumbres helenas. Confundir celtíberos del este europeo con “celtas” del norte europeo fue un desatino mayúsculo, pero la historia está llena de ellos, y si no les daré otro más. Una confusión garrafal que parece imposible que llegase a ocurrir pero que ustedes conocen bien. Acaso no dimos el nombre de “indios” en América a quienes no lo eran, al confundirlos con los “indios” de la India.